viernes, 23 de diciembre de 2011

La historia de la última bebé hada-humana - El blog de Miriam



Luego que volvimos del bar Stiller con Patrick, le pedí que por favor me contase la historia que me había prometido.

Entonces nos sentamos en el living, bien cerca el uno del otro, y él comenzó a contarme la historia que narraré a continuación.

La historia de la última bebé hada-humana 




Hay diversos mundos dentro del nuestro, cada uno de ellos en un plano diferente, a los que se pueden acceder a través de varios portales que hay en el nuestro.

Hasta hace mil años atrás, las criaturas de los distintos planos podían transitar los diversos mundos, sin tener que quedarse limitados al suyo. Pero hubo una guerra entre las hadas y los vampiros, y después de eso, se limitó la libre circulación entre los mundos. Los vampiros no podrían matar en el mundo humano, con excepción de aquellos lugares cercanos a un portal que dirigieran a su propio plano, por lo cual comenzaron a vivir mayormente en su propio mundo y a secuestrar personas para que fueran sus "sirvientes" y a la vez donantes de sangre. Algunas de esas personas podrían llegar a convertirse en vampiros si fuera necesario, pero el número de vampiros ya no podría seguir creciendo. Esa era otra cosa que había quedado limitada. Sólo si un vampiro moría, podría crearse otro. O en caso de que un vampiro decidiese casarse con una humana, en ese caso sí podría convertirla.

Las hadas, quienes habían resultado ganadoras en la guerra al tener un arma poderosa (que Patrick no sabía con exactitud qué era cuando me contó), pero a pesar de ello, decidieron limitarse a ellas mismas. No se mezclarían con los humanos y sólo se casarían entre ellas. Era peligroso que surgiera un híbrido hada-humano ya que los vampiros podrían usarlo en contra de ellas, convirtiéndolo en uno de ellos si pudieran encontrarlo.
Las hadas no podían ser convertidas en vampiro, pero sí los humanos con sangre de hada. Un híbrido hada-vampiro sería muy peligroso ya que tendría el poder de las dos especies potenciado.

Por supuesto que semejante híbrido podría decidir estar del lado de las hadas. Pero, el problema con los vampiros es que éstos son muy leales al vampiro que los convirtió... y además, toda la oscuridad que éstos tengan dentro, se magnifica cuando se convierten en vampiros y empiezan a consumir sangre.

Patrick no parece ser un vampiro malo... al contrario, pero él me dice que esto es porque el vampiro que lo convirtió murió, y entonces él no cumple órdenes de nadie. Y como él no había sido una mala persona, entonces no es tan malvado... aunque la sangre le sigue gustando, como a todo vampiro.

Volviendo a la historia... ¿cómo entra Alejandra en todo esto?

Lo que sucedió fue que la reina de las hadas, Anja, estaba casada con otro de su especie, pero por algún motivo, ella no podía quedar embarazada. Fue por eso que decidió ir al plano humano. Allí, posó sus ojos en un apuesto noble y tuvieron una aventura... en la que ella resultó embarazada, como lo había deseado.

Pero tiempo después que la bebé nació, ocurrió lo que Anja no se había esperado.

Ella no se había percatado que la mujer del noble resultaba ser una poderosa bruja. Cuando ella se enteró del engaño, mató a su marido, y la mató también a Anja luego de haber convocado su presencia en el reino humano.

Las hadas restantes, supieron que debían ocultar a la bebé para que la bruja no la descubriese. Pero velarían por ella.

Y así fue como Alejandra terminó en Argentina... el lugar más alejado de cualquier portal de vampiros, y a su vez, el lugar donde las hadas podrían protegerla mejor.

Pero de alguna manera, los vampiros se enteraron de su existencia... y se la llevaron con ellos.

¿Qué planes tendrán para ella?



jueves, 22 de diciembre de 2011

La historia de cómo me inspiré para esta novela



Era el sábado 19 de noviembre de 2011. Yo había pasado un largo día en la universidad, donde curso un posgrado un fin de semana al mes.

Mientras el colectivo de Paraná a Crespo de 6 de la tarde se preparaba para salir, de repente me vino la inspiración. ¿Por qué? Tal vez porque vi a un hombre de aspecto un tanto extraño caminar en mi dirección, y de repente supe que se sentaría conmigo. Lo cual él hizo.

En ese momento, me vino la inspiración. Tomé mi teléfono celular y me puse a escribir allí. No suele gustarme mucho escribir allí, pero sabía que se me iría la inspiración si no lo hacía.

En los 45 minutos que duró el viaje, escribí la mitad del primer capítulo de Una Historia de Amor y de Sangre. El plot sería modificado y perfeccionado más tarde, pero la idea había nacido y no había nada ni nadie que pudiera quitarla de mi mente.

domingo, 18 de diciembre de 2011

El Reencuentro (Parte 3) - El blog de Miriam



Entramos a la parte trasera del bar con Patrick, lo que resultaba ser un departamento. En la parte donde entramos había una cocina, y un living. En el living habían unas escaleras que llevaban para arriba.

Cuando estaba en el living, vi que sobre la alfombra, delante del hogar, había un vestido tirado en el suelo. Lo levanté para confirmar mis sospechas. Era el vestido de Alejandra.

"Mira esto," le dije a Patrick, sosteniendo el vestido en mis manos.

Él lo tomó, lo observó y lo olfateó.

"Hmm...", dijo él. "No me extraña que se hayan llevado a tu amiga."

Yo estaba confundida. ¿Qué podía haber de especial respecto a Alejandra?

"¿Por qué?", pregunté.

"No huele como cualquier mujer humana," me explicó.

"¿Qué es entonces?", pregunté.

"Corre el rumor entre los vampiros de este lado del charco, que hace unos veinte años atrás en Europa, nació una niña mitad humana, mitad hada, pero que las hadas la ocultaron bien para que los vampiros no la encuentren. Se nos instruyó que si la encontrábamos, debíamos llevarla a Bulgaria, donde se encuentra el poder central de los vampiros..."

"¿Por qué? ¿Para qué?", pregunté sorprendida, sin poder creer todavía que Alejandra pudiese ser tan especial.

"Es una larga historia...", me dijo él. "Cuando volvamos te la cuento, si quieres."

Yo tan sólo asentí. Patrick siguió recorriendo el departamento y luego volvimos a mi casa. Sus conclusiones eran que Alejandra seguramente ahora estaría en Bulgaria, y que no había nada que nosotros pudiéramos hacer para rescatarla. Era mejor que nos quedáramos donde estábamos, sería muy peligroso ir hasta allí. Y él no era suicida como para hacer nada al respecto.

Pronto les sigo contando lo que Patrick me contó sobre Alejandra y su historia...

viernes, 16 de diciembre de 2011

Portada momentánea para Una Historia de Amor y de Sangre

Me he enamorado de una imagen que voy a usar por un tiempo porque expresa el espíritu actual de la novela... pero no la puedo mantener porque tiene derechos... Así que tan sólo será por un tiempo hasta que encuentre algo mejor.


Derechos de la imágen: ©2010-2011 =lady-symphonia

jueves, 15 de diciembre de 2011

El Reencuentro (Parte 2) - El blog de Miriam



Hola de nuevo! Disculpen la demora.

Les sigo contando donde terminé la vez pasada, les parece?

Bueno, les contaba que con Patrick habíamos llegado hasta el edificio donde Alejandra vive... o vivía, y fuimos hasta el bar que estaba en frente. Todo estaba diferente, pero el bar estaba cerrado, lo cual era muy extraño.

Patrick se puso como a olfatear... no sé cómo funciona todo eso, pero me llevó hasta la parte de atrás del bar y me dijo: "Acá estuvo un vampiro... y uno de varios años."

"¿Es más preocupante de esa forma?", pregunté.

"En realidad no tanto... un vampiro más antiguo tiene mucho mejor control sobre si mismo y es poco probable que la mate. Así que si vino desde donde sea que vivía hasta aquí, ha sido por un buen motivo. Menos que menos cuando tu país es un lugar sobre el que los vampiros no tenemos control."

"¿Cómo es eso?", pregunté.

"Muchos años atrás, hubo una guerra entre los vampiros y las hadas. Y al final, ellas ganaron y le quitaron el control sobre ciertos países a los vampiros. O sea, yo no debería estar aquí, pero mientras no mate a nadie, y me quede por poco tiempo, no sufriré ningún castigo."

"¿Hadas?", pregunté sorprendida. "Wow... ¿Y cómo hicieron las hadas para patearles el trasero?"

Patrick se rió.

"Yo todavía no existía en ese entonces... pero cuenta la historia que ellas contaban con un arma muy poderosa. Supongo que hubiera sido diferente si no hubieran tenido eso,"

"Qué interesante...", dije.

"Bueno," continuó él, mientras forzaba la puerta trasera del bar. "Veamos que hay acá."

(Continuará...)

domingo, 11 de diciembre de 2011

Una Historia De Amor Y De Sangre: Capítulo 2


El día había pasado rápidamente. Era sábado y Alejandra había estado pintando un cuadro que le habían encargado. Sus padres pagaban sus estudios y el alquiler de su departamento pero para darse otros lujos, ella debía rebuscárselas. ¿Qué forma mejor que haciendo lo que ella más amaba?

Limpió los pinceles y se fue a dar un baño. Más tarde Miriam pasaría a buscarle para ir a uno de sus clubes favoritos. Miriam era otra alma solitaria como ella y a la vez su única amiga. La única diferencia era que Miriam llevaba el pelo rojo, en el resto eran bastante similares.

Estaba secándose el pelo cuando Miriam golpeó su puerta. Todavía no se había vestido así que abrió la puerta envuelta en una toalla. Miriam entró y Alejandra se dio cuenta que no podía dejar de mirarle.

“Ponete algo que te deje ver la espalda,” le dijo Miriam, “Ese tatuaje que tenés ahí está buenísimo.”

El tatuaje que Miriam había mencionado era una gran hada y era el primero que Alejandra se había hecho, aunque no siempre lo dejaba ver con la ropa que se ponía.

“Bueno, supongo que puedo ponerme algo que haga que se vea,” dijo Alejandra mientras iba a su pieza a vestirse, cerrando la puerta antes que Miriam pudiese entrar. Todo bien con Miriam, pero a veces se interesaba demasiado en ella. Y ella y Miriam no compartían exactamente la misma orientación sexual, pero se llevaban bien y por eso seguían siendo amigas.

Alejandra había dejado caer la toalla que tenía puesta, dispuesta a vestirse, cuando por el espejo pudo ver algo o alguien moviéndose en la terraza del edificio de en frente. ¿Estaría alguien mirándole?

Caminó hacia la ventana y cerró las cortinas. Luego se siguió vistiendo. Pero cuando menos se dio cuenta, la cortina estaba abierta nuevamente. Ya vestida, salió al balcón para tener una mejor vista de la terraza. Pero no había nadie allí. Miró a la calle y allí fue donde le vio de nuevo. Allí estaba él parado: El chico que había conocido en el colectivo.

Había algo sobre él que hacía que mariposas revoloteen dentro de su estómago, pero a la vez podía sentir un sentimiento de inseguridad, como de peligro inminente. Era una sensación muy extraña.

Volvió a la sala de estar, donde Miriam estaba esperándole. Miriam le miró y le sonrió, aprobando lo que veía de manera silenciosa.

“¿A dónde vamos hoy?” preguntó Alejandra.

“A un bar que abrió hace poco. Se llama Dark Fangtasy. Dicen que el dueño es de Estados Unidos. Tal vez sea un vampiro.”

“Vos y tus vampiros,” contestó Alejandra con un tono sarcástico.

“Pero si yo te digo que no son cuentos de hadas,” continuó Miriam con un tono de seriedad.

“Sí, claro… el vampiro que conociste en Nueva Orleans cuando estuviste en Estados Unidos. Por supuesto,” continuó Alejandra con el mismo tono sarcástico. Miriam había estado en Nueva Orleáns hace un año atrás y cuando volvió le había contado historias de cómo había conocido a un vampiro con el cual se había acostado y le había dejado que le mordiese. Miriam decía que el sexo con un vampiro era incomparable. Seguramente habría estado drogada cuando todo eso había sucedido, era muy probable.

“¿Pero por qué nadie me cree?” dijo Miriam acercandose a Alejandra. “Si hasta les mostré las marcas que me había dejado en el cuello, justo ahí…” Miriam se quedó congelada, mirándole el cuello a Alejandra, sin saber qué decir.

“¿Qué pasa?” preguntó Alejandra.

“¡Hija de puta!” exclamó Miriam. “¡Conociste un vampiro y no me contaste. ¿Cómo te atreves?”

Alejandra abrió los ojos bien grandes, sorprendida por la reacción de Miriam. “¿Qué?”

“¡Te mordió! Y vos que te haces la incrédula. ¿Tuvieron relaciones también?”

“Estás loca, Miriam, sabelo,” siguió Alejandra. “No conocí ningún vampiro ni nada por el estilo. Esas marcas no se ni de que son. Seguramente un bicho que me picó ayer en el colectivo.”

“No te hagas la que no sabes nada,” continuó Miriam ofendida. “Creí que eramos amigas.” Y empezó a ponerse su campera.

“¿Te vas?” preguntó Alejandra, todavía sin poder creer que su amiga estuviese respondiendo así.

“Sí, me voy a ir sola. En una de esas conozco una vampira esta vez. Bye bye.” Dijo Miriam mientras abría la puerta y salía al pasillo. Y así como vino se fue.

Alejandra suspiró. Ella no estaba tan loca si se la comparaba con Miriam. ¿Qué hacer ahora? No podía ir al club sola, no se animaba. Pero ya que estaba vestida y maquillada, a algún lugar debía ir, –pensó. Tal vez el bar de enfrente sería una buena opción.

Tomó sus llaves y un poco de dinero antes de salir de su departamento. Luego cruzó la transitada calle mirando en dirección del bar de en frente. Ella pensaba que el bar no estaba mal, pero nunca lo frecuentaba, ya que no era para los bichos raros para ella. Pero entrando en él, se dio cuenta que el bar había cambiado por completo.
Alejandra miró a su alrededor, le parecían increibles todos los cambios que habían ocurrido en tan poco tiempo. Todo a su alrededor era negro, había arte gótica en las paredes y hasta los empleados estaban vestidos de negro. De más está decir que también vestían de negro la mayoría de los clientes.

“Este ahora puede ser un lugar perfecto para mí,” pensó Alejandra mientras se sentaba en una banqueta frente a la barra.

El bartender se le acercó mientras ella estaba distraída mirando una pintura en la pared, había algo sobre ella que no estaba bien.

“¿En qué puedo ayudarle?” le preguntó.

Alejandra lo reconoció por su tono extranjero antes de darse la vuelta. Allí estaba el chico tan apuesto que había conocido en el colectivo. Y hoy tenía los ojos delineados, lo que le resaltaba aún más sus ojos color celeste tan claro.

“Hola,” le dijo ella sin poder quitar su mirada de sus ojos, “¿un bloody Mary por favor?”

“Por supuesto,” le dijo él e inmediatamente comenzó a prepararle su trago.

Ella siguió mirando el cuadro por unos instantes, hasta que se dio cuenta de lo que no estaba bien. “¿Cómo no me di cuenta antes?” pensó. El cuadro resultaba ser una versión finalizada del dibujo de la mariposa que ella había comenzado a hacer el día anterior. Estaba inclusive mejor que lo que ella tenía en mente. ¿Pero cómo podía ser? ¿En qué momento podría haberlo perdido? Todo era demasiada casualidad.

El bartender le alcanzó su trago y se sentó delante suyo, dispuesto a entablar una conversación, lo cual no era muy normal que sucediese en la vida de Alejandra. “¿Cómo te llamas?” le preguntó él.

“Alejandra,” contestó ella. “¿Vos?”

“Nikolav.”

“Qué nombre raro,” comentó ella. “¿Es ruso?”

Él sacudió la cabeza. “No. Es búlgaro.”

“¿Venís de Bulgaria?” preguntó ella sorprendida.

“Sí,” le confirmó él. “Me mudé aquí hace muy poco tiempo.”

Ella empezó a tomar de su Bloody Mary. Era el mejor que había probado en su vida. Nikolav realmente tenía un don para esto. Mientras bebía su trago, siguió hablando con él. Cada vez se sentía más atraída por su forma de hablar, por las historias que él le contaba sobre los castillos búlgaros en los que había estado. Y luego tomó otro trago, y otro, y otro.

****
Alejandra se despertó en otra cama, en otra habitación. Estaba desnuda y no sabía cómo había terminado allí. ¿Qué habría hecho la noche anterior? ¿Habría tomado tanto que ahora no se acordaba nada de lo sucedido? Rogaba no haber hecho ninguna locura.

Se levantó rápidamente envolviéndose con la sábana mientras buscaba su ropa en algún lugar. Su cuello le picaba. Se rascó, había sangre húmeda en él. “¡Maldición!” pensó. La cosa cada vez se ponía más fea.

Mientras seguía buscando su ropa sin tener suerte, Nikolav apareció saliendo del baño tan sólo con una toalla envuelta en su cintura.

“Buenos días, hermosa,” le dijo con una sonrisa matadora.

Alejandra no sabía qué decir. No recordaba haber estado con él la noche anterior, pero todo indicaba que él la había traído hasta su casa, o departamento, que por cierto demostraba un buen gusto en decoración, y por más que ella no lo recordase, de alguna manera había llegado a ése lugar, y ella debía de haber asentido.

“Buenos días,” respondió ella. “¿Sabes dónde está mi ropa?”

“Abajo en frente de la chimenea,” contestó él todavía sonriente. “Pero no puedo prometer que esté en una sóla pieza.”

Alejandra no podía creer lo que estaba oyendo. Y no sabía qué hacer, ni cómo salir de ésta situación tan embarazosa.

“La voy a buscar,” le dijo y empezó a caminar hacia la puerta. Pero cuando menos se dio cuenta él estaba detrás suyo y le tomó del brazo, llevándola hacia él mientras sus labios se unían en un profundo beso, un beso como Alejandra nunca antes había experimentado. Ahora sabía por qué había terminado haciendo todo lo que sea que hubiese hecho con él la noche anterior mientras estaba borracha. Esos labios eran realmente irresistibles, tan calientes, pero tan fríos al mismo tiempo.

"Duerme Bien, Mi Angel" - We Are The Fallen (subtitulada=

Hoy quiero compartir algo con ustedes que no tiene nada que ver con la novela. Es un video de We Are The Fallen que realmente me ha impactado.

Espero que lo disfruten!